Asociación Cultural Despertar Zaña

993301_490435534364433_685354564_n

Asociación Cultural Despertar Zaña y su elenco de danza del Son de los Diablos.

Asociación Cultural Despertar Zaña fundada el 18 de mayo de 1990 con la finalidad de rescatar, valorar, promover y difundir el arte y la cultura zañera a través de la música,  danza y artes plásticas. Cuenta con un grupo de música folclórica “Kuyay Taki ” y el elenco de danzas afro “Despertar ZAÑA” que cultiva el festejo, landó, alcatraz y el Son de los diablos.

Página en Facebook de la Asociación Cultural Despertar Zaña:

https://www.facebook.com/pages/asociacion-cultural-despertar-za%C3%B1a-peru/233991263316238

Teléfono de contacto: 978255203

Anuncios

Generación Cultural de Amigos Tucumanos GECAT

943642_161180360733820_871298033_n

El grupo “Generación Cultural de Amigos Tucumanos GECAT” fue creado el 17 de agosto de 2010.
GECAT tiene como visión ser un grupo que promueva cultura y propicie el trabajo social en nuestro distrito sin fines de ninguna índole.
La misión de GECAT es trabajar por el fortalecimiento de la cultura en Túcume a través de la promoción de sus danzas y proyectándonos a nuestra comunidad mediante el trabajo de ayuda social.
El elenco de GECAT realiza la tradicional danza de “Los Diablicos de Túcume”, recientemente nombrada Patrimonio cultural de la Nación.

Página de GECAT en Facebook:
https://www.facebook.com/gecatpromoviendo.culturatucume

1001015_161178814067308_53897669_n

DANZA DE LOS DIABLICOS DE TÚCUME

La Danza de los Diablicos es una danza tradicional de nuestro pueblo que forma parte de nuestro patrimonio local cultural. Es una manera de expresar mediante esta danza el fervor religioso hacia nuestra madre Virgen Purísima Concepción, patrona de nuestro distrito de Túcume. La Danza de los Diablicos surgió porque los pobladores no querían adorar a Dios ni tampoco venerar a la Virgen en el fuego del cerro Purgatorio, lugar donde estaba el infierno y las almas. La representación comenzó con una treta para someter a los pobladores al nuevo culto. Los españoles se disfrazaban de diablos y se colocaban unas máscaras, salían de las pirámides en un carretón y recorrían las calles para aterrorizar a los nativos y obligarlos a aceptar a la Virgen Purísima Concepción. Posteriormente, los diablos bajaron del carretón y empezaron a bailar. Esa artimaña se convirtió en la danza dramática del folclor tucumano para expresar su visión del mundo bajo su coloniaje. Esto se inicia desde que el diablo cajuelo o principal, abre paso a los danzarines y a la virgen con una penca o látigo y los tres regidores cuidan el orden de las filas tratando de evitar que el público interfiera con el desfile. El ángel establece un espacio de defensa para las pastorcitas que suelen también ir vestidas de ángeles. Luzbel se desplaza libremente por el centro como queriendo ir en contra de la virgen, pero un ángel con su espada, lo espanta y lo hace retroceder. Esta acción significa que el poder de Dios es mayor que el del demonio. La vestimenta de los Diablicos consta de dos partes: La máscara y el vestido; la máscara hecha de hojalata, imita la cabeza de un perro, un cerdo o un toro. También simboliza al diablo. El vestido está repleto de recortes, espejos y colorines.

Danzar la danza es uno de los grandes orgullos que podemos Los tucumanos valorar y sobre todo, rescatar, porque es rico en cultura y en su arte mismo, es por ello que el grupo “GECAT” – Generación Cultural de Amigos Tucumanos” en pro de reconocer, rescatar y difundir.

Fuente: GECAT